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11 de agosto de 2011

Leticia (5º parte)

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Mi relación con Sonia cambió, todos los días en la oficina había algo de sexo, cuando llegábamos temprano nos encamábamos una horita en la pieza que hay detrás del archivo, y cuando no había mucho tiempo, un buen pete de bienvenida, la rubia estaba en llamas y parecía que no iba a apagarse.

Una tarde saliendo de la oficina, estaba ahí, en la puerta, esperándome, llorando me llamó, cuando me di vuelta, corrió a abrazarme, le abracé fraternalmente, me di cuenta que su llanto era real. Leticia, luego de varios meses reaparecía en mi vida.

Qué te pasa, le pregunté
- necesito que me ayudes
- bueno, contame en que puedo serte útil
- podemos subir a la oficina?
- ok, vamos

Confieso que cuando íbamos por el pasillo rumbo al ascensor no pude evitar la tentación de mirarle el culo, y me acordé que una vez me lo regaló y no pude hacérselo, me preguntaba si seguiría siendo virgen esa cola.
Me tenía que sacar esos pensamientos urgente de mi cabeza, esa pendeja me podría volver a traer problemas.
Llegamos a la oficina, nos sentamos, cada uno en un lado del escritorio
- Te escucho
- Necesito trabajo, estoy en la calle
- Sabés que no puedo, trataré de recomendarte a alguien
- Hago lo que sea, prometo no traerte problemas, me desalojaron ayer, y mi amiga no puede aguantarme más en su depto., no tengo donde ir.
- Dejame pensar algo y te llamo
- Por favor, no seas así
- Qué querés realmente
- Dormir acá esta noche
- Sabés que es imposible
- No, no es imposible, lo que pasa que acá te cogés a la rubia
- También
- Esa reprimida, ahora debe estar contenta que se garcha a su jefe
- Esa puta reprimida me hace ver las estrellas
- A mí me decías lo mismo, o te olvidaste
- Me trajiste muchos problemas Leti
- Yo?, tu mujer nunca se enteró de nada, y nunca lo sabrá de mi boca, vos estás seguro de que la rubia no hablará?
- No pongo las manos al fuego por nadie
- Hasta mi cola te entregué
- Si... una cuenta pendiente
- Por favor, por los viejos tiempos, si no lo necesitara tanto no estaría aquí
- No se puede, Sonia viene temprano, y la señora que limpia más temprano aún
- Y cual es el problema?
- Ja jaja vos linda sos el problema
- Ayudame
- Me encantaría, pero no puedo
Intempestivamente, Sonia entró en la oficina, intenté explicar, pero no me salían las palabras
- Dejá no digas nada, escuché todo, que te pasa pendeja, otra vez acá?
- Si, no me queda mas remedio, les pido perdón
- Perdonanos Leti, no podemos ayudarte esta vez
- Son mi única salida, no tengo a nadie
- Ok, veni a mi departamento esta noche, pero te ponés en campaña inmediatamente en encontrar lugar
- Sonia, me hablás en serio?
- Si, creo que estoy delirando, no se porque lo hago
- Gracias, no se como agradecértelo
- Ya veremos como me pagás.

Pasaron 3 días, no me animaba a preguntarle a Sonia, pero la verdad que la intriga me mataba, decidí preguntarle
- Sonia, podés venir a la ofi?
- que pasa insaciable?, me acabo de tomar tu leche hace media hora, querés más?
-jaja no pensaba en eso, pero si querés...
-siempre quiero
-esa frase me puso al palo, dame el orto ya, me lo venís negando hace rato
- es suyo señor, quiere que me siente, o me pongo en cuatro y me la mete?
- ah bueno, que puta estás, nunca habías hablado así..., ponete en cuatro perra
Se apoyó sobre el escritorio, con una mano abrió su cola, y se la metí de un solo empujón, bombee como un desaforado, sus gritos me calentaban aún más, le llené el orto de leche y la obligué a limpiármela con la lengua.
- Gracias perra, lo necesitaba
-Para servirte, hago lo que quieras papito.
-Lo que quiera?
- Sí perverso, me volvés loca
- Quiero cogerte en tu casa
- Y eso que tiene de nuevo?
-Quiero un trío con Leti
- ...
-Qué pasa?
- Eso sí no lo esperaba
- No me respondiste
- No creo que pueda
-Por?
- No lo se, nunca estuve con una mujer, y debutar con esa pendeja encima...
- Tal vez ella tampoco, sería super excitante verte chuparle la concha, o que ella se tome mi leche de tu cola.
- mmm podría ser, esta noche le pregunto y te contesto
- no acepto un no como respuesta
A la mañana siguiente, Sonia me esperaba con una sonrisa.
- Y?
- La pendeja se excitó, dijo que le encantan las nuevas experiencias, me quiso coger anoche para no pasar vergüenza con vos jajaja, le dije que se aguantara y que esta noche experimentaríamos.
- 20 hs en tu casa, espérenme bien perfumadas putas.


Llegó el momento esperado, Sonia me abrió la puerta, estaban las dos, ella con conjunto de encaje blanco, Leti, de rojo.
- Pero que linda bienvenida mis putitas!
- Espero que nos divirtamos dijo Sonia
- Yo propongo algo distinto, que cada uno de nosotros pida, los otros dos obedecemos, vale todo.
- Quién empieza a pedir, dijo Leti
- Yo! replicó Sonia, quiero que esta pendeja me chupe la concha ya, hasta que le diga basta.
La rubia se tiró en la cama, abrió sus piernas, y con sus deditos su concha, Leti se abalanzó sobre ella, juro que verla chupar esa concha era un placer, ya estaba al palo, Sonia jadeaba como nunca, estiró su mano para agarrar mi verga, entendí que la quería chupar, me arrodillé en la cama y se la metí en la boca, así estuvimos unos minutos, hasta que Sonia estalló en la boca de Leti.
La carita de la pendeja era pura sonrisa, confesó que era la primera vez que se comía una argolla, pero que le encantó, y que si Sonia lo quería se la chupaba de nuevo.
Ahora voy a pedir yo, quiero que Sonia, después del polvazo que se echó termine muerta, Leti encargate de su cola, y vos rubia ponete en cuatro y chupame la pija ya. Era excitante ver a Leti lamer frenéticamente el perfecto orto de Sonia, que me hacía un Pete en estado de excitación total.
Luego de un rato, cambiamos de posición, Leti se sentó en la boca de Sonia mientras yo le daba matraca por la concha, Sonia no quería más, jadeaba y pedía una tregua, su sonrisa mitad cansancio, mitad placer lo delataba.
Le di hasta acabar, no me podía privar de llenarle la concha, no podía más, y lo hice, encima Leti acababa en la boquita de Sonia, un polvo perfecto.

Continuará---
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10 de diciembre de 2010

Leticia (4º parte)

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Decidí sentarme en el hall de entrada de su edificio, sabía que en algún momento me tenía que atender, mientras pensaba en las palabras de Leti, no me entraba en la cabeza que Sonia me tuviera ganas, siempre me porté como un caballero con ella, aunque eso no implicara que no supiera la clase de mujer que es. Rubia, tez blanca, una cola que parece tallada a mano y un par de tetas monumental, mis colegas siempre me dicen que el día que la despida va a tener trabajo a los 5 minutos.
Siempre les digo, no se si me invitan a las reuniones por mí o para que les lleve a Sonia para que le miren el culo.

Pasaron 2 horas, Sonia volvía a su casa.

- Que hacés acá?
- Estaba muy preocupado, ni siquiera respondes el telefono
- Ya estoy grande no?
- Si pero nunca hiciste una cosa así
- Vos tampoco
- Yo?, a que te referís?
- Nunca te vi tan pelotudo con una mina y menos con una pendeja
- Bueno, no es para tanto, no da para que lo charlemos acá, vamos a tomar un café por ahí
- No tengo ganas de charlar con vos
- Ok, como quieras, podemos tomarlo en tu departamento entonces
- No escuchás lo que digo?
- Si escucho, sólo que ahora yo te estoy invitando a que me invites a tu departamento jaja
Una leve mueca de sonrisa salió de su rostro, tomamos el ascensor y, por primera vez en años, pisaba su casa.
Nunca la había visto tan tensa, me invitó a sentar en el amplio sillón que ocupaba la mitad del peuqño living, se sentó al lado, cruzó sus piernas, se acomodó su minifalda y me miró fijamente.
- Sabés que soy una tumba, pero me da lástima tu mujer, ella no se merece que le hagas esto
- Nadie se lo merece
- O sea que reconocés que te volteaste a la pendeja
- No me la volteé, solo unos besos y...
- No me interesan los detalles
- Vos no me vas a decir que estás así por mi esposa, si la viste un par de veces en todos estos años es mucho
 - Me da bronca que una putita venga, te haga unas caritas y te le regales como lo has hecho
 - O sea que es sólo por eso? y si yo tuviera una historia con vos?, seguro no te importaría mi mujer
- Seguro que no, cada una pelea por lo que quiere
- viste? te contradecís a cada momento, harías lo mismo que la pendeja si estuvieras en su lugar
- no me compares con esa trepadora, yo estoy donde estoy por mis capacidades, no necesité hacerte un pete
- jaja nooo, pero ya que estamos en tono de confesiones, te digo que el puesto estaba entre vos y la flaca Mónica te acordás?
- Sí me acuerdo
- y bueno, entre esa flaca y tu culo y tus tetas me quedé con vos
- siii seguro
- es verdad, para mis adentros pensaba: "por fin voy a tener una secretaria que parte la tierra"
- si?, yo le comentaba amigas mis creencias de que eras trolo
- jajaja si?, por?
- porque me preguntaban que tal estabas, y yo les decía que estabas bastante bueno, pero que ni me mirabas
- ahora ser un caballero es ser puto, mirá vos...
- no... no es eso sólo que

No la dejé terminar me acerqué la tomé del cuello y la besé profundamente, al notar que su boca se abría y su lengua se metía en mi boca, continué con mi otra mano acariciando sus piernas, que ya no estaban cruzadas, la introduje suavemente en su concha y empecé a acariciarle el clítoris.
Sus jadeos eran cada vez mas fuertes, la acosté, le saqué la tanga y comencé a chuparle la argolla depilada como si fuera la última vez. Quise levantarme y sus manos en mi cabeza me lo impidieron, seguí chupando frenéticamente hasta que su último alarido denotaban el orgasmo que había tenido.
Subí lentamente, desabroché su camisa y empecé a chuparle las tetas, que hermosos pezones tenía mi secretaria!, su respiración agitada y su cabeza para atrás con sus ojitos cerrados me demostraban que estaba exhausta, la tenía toda para mí.
Bajé mis pantalones, y la cogí duro, yo ya no podía más, esa conchita me estaba consumiendo las pocas energías que me quedaban, le pedí que abriera su boca, y acabé dentro de ella, con suavidad escupió toda la lechita.
- Seguro que la putita se la traga no?
- Si, le encanta
- A mí también
- y entonces?
- Te lo tenés que ganar

Me acosté a su lado, apoyó su cabeza en mi pecho, bajó su manito hasta mi verga, me la acarició hasta dormirse. Acababa de cogerme a mi secretaria, verla así, totalmente desnuda y apreciar la belleza de su cuerpo hizo que me calentara de nuevo. Acariciaba su espalda, su pelo, su cola, reiteradamente y con suavidad. Seguía durmiendo y ronroneando como un gatito. Ma la quité de encima y me aseguré que quedara boca abajo, contemplé extasiado su cola, parecía tallada a mano como lo dije antes, un impulso me llevó a abrirle las cachas y lamer frenéticamente su agujero, noté que había despertado, ya paraba su colita, ella la mantenía abierta ahora, lo que me excitaba aún más.
Mi verga estaba a punto de estallar, escupí tres veces en su culo para lubricarlo
- vení a sentarte por favor
- sí!
Fue perfecto, agarró mi pija, y con gran calidad se la metió en el orto, con un movimiento brusco se sentó de repente metiéndola a toda de una sola vez, con la pija en el fondo, comenzó a hacer movimientos circulares, era obvio que mucho más no iba a agiuantar, volqué todo lo que tenía adentro, dando un grito que se escuchó en todo el edificio. Se movió un par de veces más y salió lentamente, me besó con una sonrisa picarona y se fue duchar. camino al baño abrió su cola para mostrarme como rebalsaba de leche.
- Qúe secretaria mas hermosa y más puta que tengo y tardé 10 años en darme cuenta!!
- puta en la cama, eso lo acepto, no puta para trepar, hace casi un año que no tengo sexo, por eso estuve así, si no te gustó me lo podés decir.
- Estás despedida
- No señor... no me despida, prometo recibirlo con un pete todas las mañanas
- jajaja bueno, trato hecho.
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29 de noviembre de 2010

Leticia (3º parte)

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8 AM. Me preparo para salir a la oficina, recibo un mensajito de texto de Sonia, me decía que hoy no iba a trabajar.
Algo le pasaba, en tantos años si faltó un par de veces es mucho. Intuí que mi affaire con Leticia le había afectado, o por lo menos molestado.
Llamé a su celular primero en vano, al teléfono de su casa después, ninguna respuesta. Me empezaba a preocupar.
Al llegar a mi despacho, encuentro sobre mi escritorio, toda mi agenda del día, hora por hora de los compromisos asumidos que tenía. Sin dudas había estado allí un rato antes. Me tranquilizó el hecho de que problema de salud no tenía, sino que la pendeja la había puesto de muy mal humor.


A las 9 menos cuarto, Leti a mi puerta con mi desayuno diario.
- Que yo sepa, no hice ningún pedido al bar
- es que a los clientes preferenciales se los atiende como en la casa... o mejor
- bueno, dejalo ahí que tengo un día complicado hoy
- tu secretaria?
- no viene hoy
- renunció?
- no
- bueno, que mal humor tenemos hoy...
- si, no es un buen día
- mmmm ud necesita unos mimos
- no, necesito tranquilidad
- no... estás tenso, quiero que estés más libre...
- libre?
- si...
- bueno, sabes que?, arrodillate aca y chupame la pija, me tragas la leche y te las tomás

Al pie de la letra, arrodillada me desprendió el pantalón, me la chupó con suavidad, acariciaba mi bolas, me pajeaba constantemente. Toda la crema que tenía adentro salió, con una sonrisa picarona se levantó, tomó la servilleta de mi bandeja, limpió sus labios y se fue.

Con un sinnúmero de excusas pude cancelar toda mi agenda, la ausencia de Sonia, y el pensamiento de Leti en mi cabeza, hacían que no estuviera ahí.

Volví a llamar a Sonia, no respondía ni llamados ni mensajes, así que decidí salir para la casa, y esperarla hasta que me recibiera.
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26 de noviembre de 2010

Leticia (2º parte)

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Esta historia comienza aquí.

Al día siguiente no fui por el bar, necesitaba aclarar un poco mis ideas, esa noche no pude conciliar el sueño, había engañado a mi mujer por primera vez con una pendeja que me estaba mareando, y lograba manipularme poco a poco.
Llegué a la oficina más temprano de lo habitual, mi secretaria ya estaba allí:
- pero que temprano llegó el jefe hoy!, justo a tiempo para desayunar...
- andá vos, yo desayuné en casa
- no lo puedo creer!!, o sea que no vas a ir a ver a la nenita?
- no me vengas con esas boludeces a esta hora de la mañana que tengo mucho trabajo

...

a los 20 minutos volvió mi secretaria...
- sos un hijo de puta, me mandó a decir tu nenita que nunca había probado algo tan pero tan rico
- no se de que me hablás
- estuviste con la pendeja ayer si o no?
- llovía mucho, la encontré en la playa y la alcancé hasta la casa
- si.. y seguro te volviste rapidito a tu casa no?
- pero que es esto? un interrogatorio?
- sí, soy tu secretaria, te conozco más que tu mujer, hace 10 años que laburo con vos, y es la primera vez que te veo así, y es por esa pendeja, nunca una mina te dio vuelta de esta manera, y reconozco que acá hay varias que te darían sin pensarlo.
- estás hablando boludeces
- no! estoy diciendo la verdad, me voy antes que te empiece a insultar en todos los idiomas.

El día laboral fue muy tenso, apenas si crucé alguna palabra con mi empleada que, como nunca en la historia, a las 4 en punto se fue.
Esperé unos 15 minutos para ver si regresaba, como no lo hizo, levanté el teléfono:
- bar...
- porqué le dijiste eso a Sonia?
- perdón... no se quien habla
- si sabés, hoy estuvo Sonia en el bar, y le mandaste a decir que nunca habías probado algo tan rico.
- perdón por la sinceridad, pero es la verdad.
- no podés decir una cosa así, y menos a mi secretaria, que te pasa?
- estoy terminando de acomodar algunas cosas, querés que nos juntemos a charlar?
- sí, venite a la oficina, te espero.

Pasaron 10 minutos y estaba en mi despacho, intentó abrazarme y la aparté
- pero que feo recibimiento...
- que querés?
- que me saludes con uno de esos besos que me diste ayer por ejemplo...
- si... así después lo publicás en todos los diarios!!
- perdoname, fue una boludez, más por bronca a tu secretaria que por otra cosa.
- vos sabés que soy casado no?
- casado pero no castrado, de eso yo puedo dar fe, como estabas ayer papi!

se acercó rapidamente, me agarró de la cintura y me estampó un beso fantástico, luego otro y otro, metió la mano en mi pecho y apretó mi tetilla, mi cara me delató, desprendió la camisa y chupó mi pezoncito con dulzura, ya estaba al palo, desesperado levanté su blusa, arranqué el corpiño y empecé una maratón de sexo oral, primero sus tetas, luego de sacarle pantalón y tanga, su depilada concha, su grado de excitación me enloquecía más, la volteé contra el escritorio y seguí con su cola, sus gritos me estremecían, mi lengua en el orto, sus dedos frotándose la concha sin parar.
- metemela ya por favor
- no, quiero que acabes en mi boca
- siii, chupame la concha , chupame la concha

metí el dedo indice en el culo y con mi lengua le di en el clitoris hasta que estalló en mi boca.
- que bueno mi amor!
- que deliciosa por favor!
- ahora me toca a mi, quiero verte acabar, quiero tu lechita
- yo quiero tu cola
- está sin uso, no va a entrar
- con apoyar la punta vuelco hasta mañana
- bueno bebé metemela
- pedime de nuevo
- rompeme el orto mi amor dale!
era obvio, aunque abriera sus cachas de una no iba a entrar, intenté penetrarla pero el agujero era tan chiquito que no entro, así que me vine en la puerta de su culo.

- te prometo mi amor que esta cola va a ser toda tuya, quiero que entre hasta el fondo
- estás muy buena, pero vos vas a ser mi perdición
- no digas mas nada por favor, no arruines este momento
- sos muy peligrosa
- estás equivocado, sólo me tenés que dar la oportunidad
- después de lo que le dijiste a Sonia, acá está todo mal
- esa perra tetona habla de envidia, sabe que yo logré lo que ella no consiguió en años
- conseguir que?
- cogerte mi amor, cogerte, esa puta está resentida porque me das bola a mí y no a ella
- es cierto que sos peligrosa, además tenés una lengua muy filosa.
- decime nene, vos no te das cuenta de las cosas?
- por Dios! como podés decir una cosa así, Sonia es una empleada ejemplar, jamás pensaría una cosa así de ella.
- es muy evidente corazón, su bronca nace porque no la registrás.
- es mi empleada...
- ay! me vas a decir que nunca le miraste el culo o esas tetotas que tiene
- jajaja estás envidiosa
- no... para nada, la que te coge soy yo mi amor
- me coge?, hasta ahora no te cogido, sólo sexo oral, y una metidita de puntita en el culo.
- cuando me dejes hacerlo completo no te lo vas a olvidar nunca más
- mmm no sé, tengo el presentimiento de que esto va a terminar mal.
- yo me voy a encargar de que termines muy bien, me voy a tomar cada gota de tu lechita.
- que putita
- Tu putita bebé

Continuará
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14 de noviembre de 2010

Leticia (1º parte)

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Estimado administrador, le envío este mail para que publique mi historia en la sección relatos, espero que le sea de su agrado y de todos sus visitantes.

Tengo 40 años, estoy casado, tengo 3 hijos y un trabajo bien remunerado. Mi jornada laboral comienza a las 9 de la mañana y culmina a las cuatro de la tarde, tengo un estudio de amplias y confortables oficinas, en fin, no me puedo quejar.

Confieso que de joven las hice a todas, pero desde que me casé hace 10 años, sólo tuve ojos para mi mujer, hasta que el destino, para bien o para mal cruzó en mi camino a Leti, una nenita de 23 años, que me sacudió la cabeza y aún agita mis pensamientos.

Acostumbro, todos los días antes de subir a mi oficina, a pasar por el barcito del lado a tomar un café, hojear el diario o encontrame con algún cliente.
El otro día, y para mi sorpresa, la moza que antes estaba y me atendía por años había renunciado. Carlos el dueño del bar, se acercó a mi mesa y me presentó a Leticia la nueva empleada, a la que saludé cordialmente.

Pasaron los días, y la relación fue de mayor confianza, hasta que un día mi secretaria, con la que suelo ir a desayunar me dice:
- che, tené cuidado con esta pendeja que te mira mucho
- jajaj bueno, gracias por cuidarme tanto
- en serio te digo, no es la primera vez que la veo, además cada vez que aparecés deja de atender las otras mesas y corre hasta donde estas vos.
- sabés que no me fijo en esas cosas, la piba es muy amable y nada mas
- amable?, esta pendeja te agarra y te da vuelta como una media.
- jajaja vos decis?
- decime en que bar despiden a los clientes con un beso?
- mmmm en este?

Estos diálogos se fueron repitiendo casi todos los días, mi secretaria taladrándome la cabeza con el tema, me marcaba actitudes, y en realidad razón no le faltaba.

Una tarde de viernes, salgo de la ofi para retirarme a casa, llovía como si fuera la última vez, corrí la cuadra que separa el edificio de la cochera, llegué empapado, y en el afán de entrar rápido no vi a una mujer que se guarecía del agua en la entrada del estacionamiento, llevándola por delante.
- perdón murmuré
- así tratás a la gente que te atiende bien?
- oooh Leti, disculpame no te vi
- estás empapapdo
- vos también
- hecha sopa estoy
- bueno vamos al auto
- al auto?
- si nena, vamos que te alcanzo
- gracias amigooo

Salimos lentamente, la visibilidad era escasa, demoramos unos 15 minutos en llegar a destino, me di cuenta en ese viaje, que lo que me decía mi secretaria era verdad.
Su blusa empapada no podía disimular unos pezones hermosos los que no podía dejar de mirar, y viendo su carita picarona, tuve que decir:
- mire señorita, viendo qe ud ya se ha dado cuenta que no puedo despegar la mirada de sus tetas, le voy a pedir que se siente de frente mirando hacia adelante
- jajaja que pavooo, si me siento así te voy a manchar todo el asiento, además no hay tanto para mirar.
- no? a mí me está costando cada vez más mirar para adelante.

Llegamos a su casa, me invitó a bajar, a lo que me negué, con su mejor cara de putita me pidió por favor que lo haga, que tenía que hablar conmigo de algo muy importante para ella.

Una vez adentro me alcanzó una toalla, se retiró unos minutos y apareció con nueva vestimenta. Nos sentamos a la mesa y café de por medio empezó su monólogo.

- Sé que esto sonará atrevido, impertinente, pero hace varios días que lo vengo meditando, y a este casual encuentro lo he tomado como una señal, por eso aprovechando que te tengo aquí sólito para mí, sin que tu antipática secretaria nos interrumpa es que quiero pedirte un favor.
- mmmm a ver...
- quiero trabajar con vos.
- ...
- no tengo experiencia, sólo he trabajado en bares, y la verdad que me he cansado, desde que te vi me pareciste un hombre espectacular, además de hermoso, creo que serías n buen jefe, que me puede enseñar a trabajar, y la verdad te digo, es la primera vez que deseo ir a laburar a un lado, no por necesidad económica, sino por una realización personal.
- bueno... la verdad no me esperaba esto, no está en mis planes incorporar más gente
- hago lo que necesites, quiero aprender, hacer experiencia para poder salir de los bares, perdoname por encararte así, pero es lo que siento en este momento.
- jaja me gusta tu actitud de ir al frente, en todo sos así?
- soy muy tranquila, pero si me propongo algo lucho hasta que no me den más las fuerzas.
- bueno, dejame ver que puedo hacer por vos. No prometo nada

Me levanté hacia la ventana para ver cómo seguía el tiempo, me quedé un instante contemplando la lluvia, cuando de repente sentí en mi espalda, como me apoyaba las tetas y pasaba sus brazos sobre mi pecho. Intenté moverme despacio para zafar, pero noté que no quería que lo hiciera, me dio vuelta y sin mediar palabra me besó de una forma increíble.

Ya no me resistí más, comenzamos a besarnos, mis manos no paraban de recorrer su cuerpo, las metía por debajo de su remera, apretaba sus gomas, las bajaba por el culo, acariciaba su concha por encima de las calzas que se había puesto, estaba al palo.
En un momento me apartó, dejó de besarme, me pidió un segundo, y comenzó a desnudarse delante de mis ojos, mirándome a los ojos fijamente se arrodilló, quitó mis pantalones, luego el boxer, tomó mi verga dura y empezó a petearla, siempre mirándome en forma fija.
- si me seguís chupando así voy a explotar ya! alcancé a murmurar
- es lo que quiero q hagas dijo volviendo a lamer lentamente

El final era cantado, una volcada hermosa, una boquita llena de leche, una pendeja que agarraba a un tipo muy tranquilo, y, como decía mi secretaria, lo daba vuelta como a una media.

Sé que esta introducción es muy larga, pero es necesaria para contar lo que estoy viviendo en la actualidad, le pido me responda a la brevedad si le interesa, y enviaré las sucesivas partes. Excelente su blog. RCM.


Estimado RCM, en breve publicaremos tu relato, agradecemos tu colaboración con el blog, y esperamos a la brevedad las partes subsiguientes.
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18 de octubre de 2010

Desaynando con Alejandra

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La conozco hace muchos años. Es cliente de mi negocio, tiene una onda espectacular, y es sabido que si alguien entra de muy buen humor, lo contagia. Siempre cuando se va me dice que soy muy simpático y que la atiendo muy bien.
No es una mina de esas que salen por la tele, pero tiene unas tetas tamaño mano, y un orto que emociona al verlo.
Además encandila con su sonrisa. Siempre me gustó esa mina, lo único que sabía de ella es que es contadora y que tiene dos hijos, y que siempre tuve ganas de cogerla, aunque sabía que era algo imposible.

Hace dos semanas, estaba solo en casa sin saber que hacer. Tenía ganas de salir a bailar a tomar alcohol y divertirme, pero no encontré compañeros adecuados para mi fin. Agarré el auto y salí sólo, algo que nunca había hecho en mi vida. Luego de una recorrida por el centro y no encontrar nada agarré la autopista y me fui manejando hasta el interior, a ver que onda y para cambiar un poco de aire.

La suerte me empezaba a cambiar, en la puerta de un pub, me encontré con un par de amigos y amigas , pasamos una linda noche, bailando mucho y tomando a diestra y siniestra.

Volvía a mi casa con una de las chicas , que en ese momento recibe un llamado del padre que estaban en la casa de campo, entonces me pidió que la acercara a la terminal. Hacia allí nos dirigimos. Charlamos hasta que llegó el micro, ya aparecía el sol. Volví caminando lento hasta el auto estacionado, de frente a mí caminaba una mujer, que al pasar por mi lado, me di cuenta que era Ale.

- Hey, que hacés por acá? pregunté.
- Hola!, nada en realidad, noche de amigas, bue, no tan amigas, me dejaron en banda, me voy a tomar el micro de vuelta. y vos?
- También, estaba aburrido y salí a dar una vuelta, y para terminar la noche me encuentro con semejante hermosura solita.
- Jajaja, mirá vos, diciendo piropos a esta hora, cuando trabajás nunca decís nada.
- jaja, bueno... convengamos que no da, y que tampoco vas al negocio vestida de esa forma tan sensual.
- Si? estoy bien vestida?, por ese piropo te invito a desayunar.
- Se me ocurre algo mejor, nos volvemos, pasamos por alguna panadería y preparo el desyuno en casa, te parece?.
- mmm a tu casa?, debería desayunar con mi marido
- jajaj dale preciosa, si te morís de ganas
- jajaja como estamos hoy eh?
- sii, obnubilado por tu hermosura, vamos?
- dale vamos

Llegamos a casa, y tal como lo habíamos planeado, nos dirigimos a la cocina a preparar el desayuno.
En un descuido cayó al piso una de las cucharitas, cuando se agachó a buscarla contemplé extasiado esa cola, la remera con la que tapaba su calza se había levantado y mostraba lo hermoso que era.
Al verme, se sonrojó, y trató de evitar mi mirada libidinosa.
- Perdón, le susurré, no pude evitar mirar este espectáculo maravilloso
- Me parece que me equivoqué al venir acá
- no hice nada malo, vos tenés la culpa de tener esa cola y encima con esas calzas!!
- No digas esas cosas que me da vergüenza, hace un montón que no me visto así.
- jajaja las mujeres cuando salen solas se destapan, te deben haber hartado a piropos esta noche.
- nooo, salimos a tomar algo nomás
- uf, que aburridas, producirte así, para estar sentada toda la noche... ¡que desperdicio!
- error, me produje así, porque quería verme distinta nada más
- mmm, pero decime si no te gusta que me vuelva loco mirándote.
- ...
- calzas blancas, tanguita al tono, cola less
- error...
- error?
- si, error, no son blancas
- tan mal me fije?, a ver date vuelta y levantate la remerita
- basta!
- está bien, levanta la remera pero no te des vuelta, me quedé intrigado por el color.

Tomó su remerita con ambas manos y la subió hasta su cintura...
- y? ves que sos un daltónico?
- ...
- ey! te sacaste la duda?, que estás mirando?
- tengo dudas, esperá que me voy a arrodillar para verla más de cerca
- jajaja que hijo de puta!, salí de acá
- bueno basta de histeriqueos, a esa cola preciosa le sumás esa concha que se marca toda, mostrame la bombachita antes de que me vuelva loco.

Inesperadamente se sacó la calza, no podía creer lo que veía, efectivamente la bombacha no era blanca, era transparente, arrodillado como estaba contemplé la perfección de esa concha perfectamente depilada, con dos labios que pedían a gritos ser abiertos.
Mirándola a los ojos comencé con una pequeña caricia y al ver su cara de goce, corrí a un costado la tanga e introduje mi lengua con suavidad, su concha empezaba a humedecerse.
Estuve lamiendo un rato, cuando intenté moverme, sus dos manos tomaron mi cabeza para que no me moviera de ahí, comprendí que debía chupar en serio.
Le saqué la tanga, la senté sobre la mesada, arrimé una silla y empecé el operativo chupada de forma intensa.
Debo reconocer que fue una de las conchas más ricas que saboreé, sus gemidos ya me habían puesto al palo, traté de tocarme la pija para hacerme una paja mientras chupaba, y ella justo bajó la vista y me pidió que no lo hiciera, que se la chupara hasta que acabara.
Me debe haber llevado unos cinco minutos más, explotó en mi boca dando terribles gritos de placer, mientras sostenía mi cabeza entre sus piernas, me besó y me lamió mi boca con gusto a argolla y me dijo.

- que espectacular chupada!, nunc había acabado en la boca de nadie
- me encantó chuparte bebé, mirá como estoy
- te veo, y me encanta, espero poder estar a la altura

Tomó mi verga con suavidad, lamió la punta un par de veces, me chupó las bolas un rato, me dio vuelta y mientras me pajeaba empezó a chuparme el culo, sentía que no podía más, trataba de aguantar pero tenía un montón de leche encima.
Al notar mi estado, empezó a petear mi pija con suaves pajas dentro de su boca, cuando di un grito que denunciaba que estaba a punto de estallar exclamó
- me encanta tu pija papi, me quiero tomar esta leche en el desayuno
Tomé su cabeza y le metí la pija en la boca y le dejé toda leche que me pidió, y no la solté hasta que no tragó hasta la última gota.
Sonriendo se puso de pie y me partió la boca de un beso

- Qué pija más exquisita
- No tanto como tu concha
- Bueno nos bañamos y desayunamos?
- dale
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